Ingredientes:
- 2 cebollas blancas grandes cortadas en rodajas de 1.5 cm
- 500 ml de agua con hielo
- 250 g de harina de trigo todo uso (dividida)
- 50 g de almidón de maíz
- 1 huevo grande frío
- 250 ml de cerveza rubia muy fría
- 1 cucharadita de polvo de hornear
- 200 g de pan rallado tipo Panko
- 1 cucharadita de pimentón ahumado
- 1 cucharadita de sal
- 0.5 cucharaditas de pimienta negra molida
- 500 ml de aceite vegetal para freír (se calculan 80g de absorción real)
Instrucciones:
- Corta las cebollas en rodajas de 1.5 cm y separa los anillos con cuidado. Sumerge los anillos en los 500 ml de agua con hielo durante 15 minutos.
- Escurre y seca cada aro meticulosamente con papel absorbente o un paño limpio. Deben estar secos para que la harina se pegue.
- Pasa los aros por un poco de harina de trigo seca (de los 250 g totales) y sacude el exceso.
- En un bol, mezcla el resto de la harina, el almidón de maíz, el polvo de hornear, la sal, la pimienta y el pimentón.
- Incorpora el huevo y la cerveza muy fría, batiendo lo justo para integrar. Unos pocos grumos están bien, no sobrebatas o activarás el gluten.
- Prepara un plato hondo con el panko.
- Sumerge cada aro en la mezcla líquida y luego pásalo por el panko, presionando ligeramente.
- Calienta el aceite a 180°C y fríe en tandas de 4 o 5 unidades hasta que alcancen un dorado ámbar precioso (unos 3 minutos).
- Retira a la rejilla y añade una pizca extra de sal mientras estén calientes.