Ingredientes:

  • 300g de queso mozzarella de baja humedad, rallado finamente
  • 150g de queso gouda o edam envejecido, rallado
  • 1 huevo grande (L) para la masa
  • 45g de maicena (almidón de maíz)
  • 5g de orégano seco o eneldo fresco picado
  • 1g de sal
  • 100g de harina de trigo común
  • 2 huevos grandes para el rebozado
  • 15ml de leche entera
  • 150g de pan rallado tipo panko
  • 500ml de aceite vegetal para freír (absorción estimada de 90g)

Instrucciones:

  1. En un bol grande, combina los quesos rallados con la maicena, orégano, sal y el huevo de la masa. Mezcla manualmente hasta obtener una masa homogénea.
  2. Toma porciones de aproximadamente 20-25 gramos y forma esferas perfectamente lisas, asegurándote de que no existan grietas en la superficie para evitar fugas de queso.
  3. Prepara la estación de rebozado: un plato con harina, un bol con los dos huevos batidos con la leche, y un plato con el panko.
  4. Pasa cada bola por harina (sacudiendo el exceso), luego por la mezcla de huevo y finalmente por el panko.
  5. Refrigera las esferas durante 15 minutos para estabilizar la estructura.
  6. Calienta el aceite a 175°C (345°F). Fríe las unidades en tandas pequeñas hasta que alcancen un color ámbar profundo.
  7. Reposa las bolas sobre una rejilla de enfriamiento para mantener la integridad de la costra crujiente.