Ingredientes:

  • 1 plátano maduro congelado en rodajas
  • 150g de mango maduro o papaya
  • 75g de arándanos o fresas frescas
  • 1 cucharada sopera de crema de almendras natural
  • 2 cucharadas de copos de avena integral
  • 1 cucharadita de semillas de chía o lino molido
  • 300 ml de leche de coco sin azúcar o leche de avena fría
  • 1 pizca de canela de Ceylán
  • 1 cm de jengibre fresco pelado

Instrucciones:

  1. Vierte el líquido primero. Añade los 300 ml de leche de coco al fondo del vaso. Nota: Esto crea el remolino necesario para arrastrar los sólidos hacia abajo.
  2. Incorpora los elementos secos. Echa la avena, la chía, la canela y la crema de almendras sobre el líquido.
  3. Añade la fruta fresca. Pon los arándanos y el mango (o papaya).
  4. Introduce el jengibre. Asegúrate de que el cm de jengibre esté bien pelado y cortado en láminas finas.
  5. Corona con el congelado. Coloca las rodajas de plátano congelado al final. Hasta que veas que el peso empuja todo hacia abajo.
  6. Pulsa tres veces. Da pequeños toques de potencia para romper los trozos más grandes.
  7. Bate a alta velocidad. Mantén la batidora encendida durante unos 45-60 segundos hasta que la mezcla se vea brillante y homogénea.
  8. Verifica la densidad. Si está demasiado espeso para tu gusto, añade un chorrito extra de leche.
  9. Sirve de inmediato. Vierte en un vaso frío para mantener la estructura de la emulsión.