Ingredientes:

  • 1 litro de leche entera (3.5% grasa)
  • 500 gramos de azúcar blanca refinada
  • 0.5 cucharadita de bicarbonato de sodio
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla puro
  • 50 gramos de mantequilla sin sal
  • 100 gramos de azúcar glass

Instrucciones:

  1. En la olla de fondo grueso, combina el litro de leche con los 500 gramos de azúcar blanca. Calienta a fuego medio alto, removiendo constantemente con la cuchara de madera hasta que el azúcar se disuelva por completo.
  2. Una vez que rompa a hervir, añade el bicarbonato de sodio y baja el fuego a mínimo. Verás que la mezcla burbujea y sube; esto es normal. Cocina durante unos 45 a 50 minutos, removiendo ocasionalmente hasta que el líquido reduzca a la mitad y tome un color pajizo.
  3. Continúa la cocción, ahora removiendo más seguido, hasta que el dulce espese y veas el fondo de la olla al pasar la cuchara. Si tienes termómetro, busca los 115°C. La mezcla debe verse oscura, densa y con burbujas pesadas.
  4. Retira la olla del fuego e incorpora la mantequilla y el extracto de vainilla. Añade los 100 gramos de azúcar glass tamizada. Comienza a batir enérgicamente con la cuchara de madera durante unos 5 a 10 minutos hasta que la mezcla pierda el brillo y espese notablemente.
  5. Vierte la mezcla caliente sobre el molde preparado con papel pergamino. Alisa la superficie rápidamente con una espátula. Deja reposar a temperatura ambiente hasta que la superficie se sienta firme al tacto pero aún esté tibia.
  6. Antes de que se enfríe por completo, marca los cortes con un cuchillo afilado untado con un poco de mantequilla. Corta en cuadrados de unos 3 cm. Deja enfriar totalmente antes de separar las piezas para que los bordes queden limpios.