Ingredientes:
- 200 g de cebolla blanca, picada finamente
- 150 g de zanahoria, cortada en cubos pequeños
- 150 g de apio, picado
- 300 g de patatas, peladas y troceadas
- 30 ml de aceite de oliva virgen extra
- 2 g de sal marina
- 1 g de pimienta negra recién molida
- 1 L de caldo de verduras
- 2 g de tomillo seco
- 1 hoja de laurel
- 150 g de queso crema
- 100 g de queso parmesano rallado
- 100 g de queso mozzarella rallado
Instrucciones:
- Calentar el aceite en una olla a fuego medio. Añadir la cebolla, la zanahoria y el apio. Cocinar durante aproximadamente 8 minutos hasta que la cebolla esté translúcida y el aroma llene la cocina. Nota: No queremos que se doren, solo que se ablanden.
- Incorporar las patatas, el tomillo y la hoja de laurel. Verter el litro de caldo de verduras.
- Llevar a ebullición y, en cuanto empiece a burbujear, bajar el fuego. Cocinar a fuego lento y tapado durante 30 minutos hasta que las patatas estén suaves al tacto con un tenedor.
- Retirar la hoja de laurel con una pinza para que no quede algún trozo amargo.
- Introducir la batidora de mano y triturar solo una tercera parte de la sopa. Hazlo con cuidado, moviéndola en círculos, hasta que veas que el caldo ha pasado de ser transparente a tener un aspecto opaco y cremoso.
- Bajar el fuego al mínimo absoluto. Es el momento crítico.
- Añadir el queso crema y el parmesano. Remover constantemente con una cuchara de madera o varillas hasta que el queso se haya disuelto por completo y la textura sea sedosa.
- Añadir la mozzarella rallada y apagar el fuego inmediatamente.
- Remover suavemente durante 1 minuto, permitiendo que el calor residual funda la mozzarella hasta que veas hilos elásticos al levantar la cuchara.