Ingredientes:

  • 100 ml de Aceite de Oliva Virgen Extra suave
  • 1 cáscara de limón (solo la parte amarilla)
  • 1 cucharada de semillas de anís (pimpinella anisum)
  • 525 g de Harina de trigo común de todo uso
  • 2 Huevos grandes (talla L)
  • 150 g de Azúcar blanca
  • 50 ml de Licor de anís dulce
  • 16 g de impulsor químico (levadura tipo Royal)
  • 1 pizca de sal
  • Aceite de girasol para freír
  • 50 g de Azúcar blanca adicional para rebozar
  • 1 cucharadita de Canela en polvo

Instrucciones:

  1. Calienta los 100 ml de aceite de oliva con la cáscara de limón y las semillas de anís. Retira del fuego justo cuando el limón empiece a dorarse para evitar sabores amargos.
  2. Deja que este aceite alcance la temperatura ambiente.
  3. En un bol amplio, bate los 2 huevos con los 150 g de azúcar hasta que la mezcla esté pálida y espumosa.
  4. Añade el aceite ya colado y los 50 ml de licor de anís a la mezcla de huevos. Remueve con suavidad para no perder el aire.
  5. Junta la harina con el impulsor químico y la pizca de sal.
  6. Ve añadiendo la harina al bol de líquidos poco a poco. Bate hasta que la masa sea demasiado densa para las varillas y luego usa las manos.
  7. Deja descansar la masa 15 minutos tapada con un paño. Esto permite que la harina se hidrate correctamente y sea menos pegajosa.
  8. Aceita tus manos ligeramente. Toma porciones del tamaño de una nuez, haz una bola y luego un agujero central amplio. Ten en cuenta que al freír se hinchan y el agujero se cierra.
  9. Fríe en aceite de girasol caliente (pero no humeante) hasta que estén doradas y floten con alegría, aproximadamente 2 minutos por lado.
  10. Pasa las rosquillas por el papel absorbente un segundo y, aún calientes, revuélcalas en la mezcla de azúcar y canela para que se adhiera bien.