Ingredientes:

  • 1 lámina de hojaldre rectangular de mantequilla (250 g)
  • 1 huevo grande para el barnizado
  • 15 g de harina de trigo para espolvorear
  • 200 g de jamón cocido de alta calidad en lonchas finas
  • 200 g de queso Mozzarella o Edam en láminas
  • 100 g de queso crema a temperatura ambiente
  • 5 g de orégano seco o albahaca fresca picada
  • 1 pizca de pimienta negra recién molida
  • 50 g de queso Parmesano rallado fino
  • 200 ml de salsa bechamel ligera

Instrucciones:

  1. Prepara la base. Extiende la masa de hojaldre sobre una superficie ligeramente enharinada. Nota: Debe estar muy fría; si se calienta, la mantequilla se ablanda y perderás las capas.
  2. Crea la barrera. Unta el queso crema sobre toda la superficie, dejando un borde de 2 cm en la parte superior. Nota: Este borde libre es fundamental para que el cierre sea hermético.
  3. Capa proteica. Coloca el jamón cocido de forma uniforme, solapando ligeramente las lonchas para que no queden huecos.
  4. Capa láctea. Añade la mozzarella sobre el jamón. Intenta no llegar hasta los bordes laterales para que el queso no se escape demasiado pronto.
  5. Aromatiza. Espolvorea el orégano y la pimienta negra sobre el queso. Si usas albahaca fresca, asegúrate de que esté bien seca.
  6. El enrollado maestro. Dobla el borde inferior y empieza a enrollar de forma compacta pero sin apretar en exceso. Nota: Si aprietas mucho, el vapor no tendrá espacio para expandir las capas.
  7. Sella el cilindro. Pincela el borde de 2 cm con huevo batido y cierra el rollo. Presiona suavemente para asegurar la unión.
  8. Corte de precisión. Divide el cilindro en rodajas de 3 cm. Usa el hilo dental o un cuchillo de sierra con movimientos largos y suaves.
  9. Disposición y baño. Coloca los rondelli en la bandeja con papel pergamino. Vierte una cucharada de bechamel sobre cada uno y corona con el parmesano.
  10. Horneado final. Lleva al horno a 200°C por 25 minutos hasta que veas que el hojaldre ha subido y el queso burbujea con un tono dorado intenso.