Ingredientes:
- 250 ml de leche evaporada baja en grasa
- 225 g de queso Cheddar extra curado, rallado a mano
- 50 g de queso crema ligero
- 1 cucharadita de almidón de maíz (maicena)
- 1/2 cucharadita de mostaza en polvo
- 1/4 cucharadita de ajo en polvo
- 1/4 cucharadita de pimentón ahumado (paprika)
- 1 pizca de sal marina
Instrucciones:
- Ralla el queso. Procesa los 225 g de cheddar usando el lado fino del rallador.
- Prepara la base. En una cacerola fría, vierte la leche evaporada y añade el almidón de maíz.
- Disuelve los secos. Agrega la mostaza en polvo, el ajo, la sal y la paprika. Bate enérgicamente hasta que no veas rastro de polvo en el líquido.
- Inicia el calor. Lleva la mezcla a fuego medio bajo. Es fundamental no tener prisa en este paso.
- Espesa la leche. Cocina por unos 3-5 minutos moviendo constantemente hasta que notes que el líquido ofrece una ligera resistencia al batidor.
- Incorpora la cremosidad. Añade los 50 g de queso crema y bate hasta que se desintegre por completo.
- Fundido gradual. Baja el fuego al mínimo y añade el cheddar rallado en tres tandas.
- Emulsiona el conjunto. Mueve con las varillas en movimientos circulares hasta que el queso desaparezca y la superficie brille.
- Prueba el punto. La salsa debe cubrir el dorso de una cuchara y dejar un rastro claro si pasas el dedo.
- Retira del fuego. La salsa seguirá espesando un poco mientras reposa, así que no la dejes demasiado tiempo al calor.