Ingredientes:
- 500 ml de Leche entera (mínimo 3.5% materia grasa)
- 1 rama de Canela de Ceylán
- Piel de 1 limón (solo la parte amarilla)
- 1 vaina de vainilla o 10 ml de extracto de vainilla
- 4 yemas de huevo de granja (Talla L)
- 100 g de Azúcar blanquilla
- 45 g de Almidón de maíz (Maizena)
- 20 g de Mantequilla sin sal, fría y en cubos
Instrucciones:
- En un cazo, vierte la leche junto con la canela, la piel de limón y la vainilla. Calienta a fuego medio hasta que empiecen a aparecer pequeñas burbujas en los bordes (unos 90°C). Apaga el fuego, tapa el cazo y deja reposar 5 minutos para extraer los aceites esenciales.
- Mientras la leche reposa, bate las yemas con el azúcar en un bol hasta que la mezcla aclare. Incorpora el almidón de maíz tamizado y mezcla con las varillas hasta que no queden rastros de polvo y la mezcla sea homogénea.
- Retira los aromatizantes de la leche. Vierte un hilo fino de la leche caliente sobre la mezcla de yemas, removiendo constantemente para igualar temperaturas. Devuelve toda la mezcla al cazo y cocina a fuego lento, sin dejar de remover, hasta que espese.
- Retira del fuego e incorpora la mantequilla fría en cubos. Remueve enérgicamente hasta que se integre por completo, aportando brillo y una textura aterciopelada.