Ingredientes:
- 1 litro de leche entera (3.5% grasa)
- 300 gramos de azúcar blanca granulada
- 0.5 cucharadita de bicarbonato de sodio
- 1 cucharada de esencia de vainilla de alta calidad
Instrucciones:
- En una olla amplia y de fondo pesado, vierte el litro de leche entera y los 300 gramos de azúcar. Añade la media cucharadita de bicarbonato. Nota: El bicarbonato hará que la leche espume un poco al principio, es normal.
- Lleva la mezcla a fuego medio alto, revolviendo constantemente con una cuchara de madera hasta que el azúcar se disuelva por completo. Cocina hasta que comience el primer hervor.
- En cuanto rompa a hervir, baja el fuego al mínimo. La clave es que el hervor sea muy suave, apenas unas burbujas pequeñas en la superficie. Cocina 2 horas 30 min removiendo cada 15 minutos para que no se pegue al fondo.
- A medida que la mezcla se oscurece y espesa, deberás revolver con más frecuencia. Cocina hasta que la mezcla cubra el dorso de la cuchara y, al pasar el dedo, deje un camino limpio.
- Cuando falten solo 10 minutos para retirar del fuego, incorpora la cucharada de esencia de vainilla. Nota: La añadimos al final para que el calor prolongado no volatilice sus aromas más delicados.
- Coloca una cucharadita de la mezcla en un plato que hayas tenido en el congelador. Deja enfriar unos segundos y empuja con el dedo. Si se arruga y no fluye, está listo. Ten en cuenta que al enfriarse en el frasco espesará mucho más.