Ingredientes:

  • 6 chiles poblanos grandes
  • 1 cucharada de aceite vegetal
  • 500 ml de crema de leche espesa
  • 1 cebolla blanca grande cortada en julianas
  • 2 dientes de ajo picados finamente
  • 1.5 tazas de granos de elote
  • 150 g de queso panela en cubos
  • 1 cucharadita de consomé de pollo en polvo
  • 30 g de mantequilla sin sal

Instrucciones:

  1. Coloca los 6 chiles poblanos directamente sobre la flama de la estufa. Nota: El objetivo es que la piel se ampolle y se carbonice uniformemente.
  2. Gira los chiles con pinzas cada 2 minutos hasta que estén negros por todos lados.
  3. Mete los chiles calientes en una bolsa de plástico y ciérrala. Déjalos reposar 10 minutos hasta que el vapor desprenda la piel.
  4. Retira la piel quemada frotando suavemente con los dedos o un papel absorbente. No los enjuagues bajo el chorro de agua, ya que perderías el sabor ahumado.
  5. Abre los chiles, quita las semillas y las venas, y córtalos en tiras (rajas) de aproximadamente 1 cm de ancho.
  6. En un sartén grande, calienta el aceite y los 30 g de mantequilla a fuego medio hasta que la mantequilla empiece a espumar.
  7. Agrega la cebolla en julianas y sofríe 5 minutos hasta que esté transparente y ligeramente dorada.
  8. Incorpora el ajo picado y los 1.5 tazas de granos de elote. Cocina por 4 minutos más, permitiendo que el elote tome un color vibrante.
  9. Añade las rajas de poblano al sartén y mezcla bien para que se impregnen de los sabores del sofrito.
  10. Vierte los 500 ml de crema de leche y el consomé de pollo. Baja el fuego al mínimo y remueve constantemente.
  11. Cocina por 8 minutos hasta que la crema espese y cubra el dorso de una cuchara.
  12. Finalmente, integra los 150 g de queso panela en cubos. Apaga el fuego y deja reposar 2 minutos antes de servir.