Ingredientes:
- 200 g de harina de trigo integral
- 100 g de mantequilla fría
- 50 ml de agua helada
- 5 g de sal
- 500 g de espinacas frescas
- 3 huevos medianos
- 200 ml de leche evaporada
- 100 g de queso ricotta bajo en grasa
- 100 g de queso gruyère rallado
- 5 g de sal
- 2 g de pimienta negra molida
- 1 g de nuez moscada
- 10 ml de aceite de oliva virgen extra
Instrucciones:
- Mezclar la harina integral con la sal. Incorporar la mantequilla fría frotándola con los dedos hasta obtener una textura arenosa. Añadir el agua helada gradualmente hasta formar una bola de masa.
- Envolver la masa en film transparente y refrigerar durante 30 minutos para estabilizar las grasas.
- Extender la masa en un molde de 24 cm. Cubrir con papel vegetal y pesas para horno. Hornear a 180°C durante 12 minutos, retirar las pesas y hornear 5 minutos adicionales.
- Calentar el aceite de oliva en una sartén y saltear las espinacas hasta que reduzcan. Trasladarlas a un colador y presionar firmemente para eliminar todo el líquido residual, luego picarlas groseramente.
- En un bol, batir los huevos con el queso ricotta hasta eliminar grumos. Incorporar la leche evaporada, la sal, la pimienta y la nuez moscada.
- Integrar las espinacas secas y la mitad del queso rallado a la mezcla cremosa mediante movimientos envolventes.
- Verter el relleno sobre la base pre-horneada, cubrir con el resto del queso rallado y hornear hasta que el relleno esté cuajado y la superficie dorada.