Ingredientes:

  • 400g de leche en polvo entera
  • 250ml de crema de leche (mínimo 35% grasa) muy fría
  • 395g de leche condensada (1 lata)
  • 60ml de zumo de limón natural filtrado
  • 2 cucharadas de leche en polvo extra para decorar
  • 1 unidad de lima (solo la ralladura)

Instrucciones:

  1. Enfría el equipo. Coloca el bol y las varillas en el congelador durante 15 minutos. Nota: Esto asegura que la crema monte con el máximo volumen posible.
  2. Bate la crema. Vierte los 250ml de crema de leche fría y bate a velocidad media hasta que veas surcos que no desaparecen.
  3. Incorpora el dulzor. Añade la lata de leche condensada en forma de hilo, sin dejar de batir a velocidad baja.
  4. Hidrata los sólidos. Agrega los 400g de Leche En Polvo poco a poco. Bate hasta que la mezcla se vea blanca y sin motas secas.
  5. Activa la química. Vierte los 60ml de zumo de limón muy despacio. Nota: Verás que la mezcla se vuelve densa y brillante casi al instante.
  6. Aromatiza. Añade la mitad de la ralladura de lima y mezcla con la espátula haciendo movimientos envolventes.
  7. Porciona. Vierte la crema en copas individuales o en un molde grande. Alisa la superficie hasta que quede como un espejo.
  8. Reposo obligatorio. Lleva a la nevera por un mínimo de 4 horas. No caigas en la tentación de comerlo antes.
  9. Toque final. Justo antes de servir, espolvorea las 2 cucharadas de leche extra y el resto de la ralladura. Debe parecer una montaña nevada.