Ingredientes:
- 600g de pechuga de pollo cortada en cubos de 2cm
- 15ml de salsa de soja
- 5g de almidón de maíz (maicena)
- 1 pizca de pimienta negra recién molida
- 1 pimiento rojo grande cortado en juliana
- 1 brócoli mediano cortado en ramilletes pequeños
- 2 zanahorias cortadas en rodajas diagonales finas
- 1 calabacín mediano cortado en medias lunas
- 2 dientes de ajo picados finamente
- 1 trozo de jengibre de 2cm rallado
- 30ml de aceite de sésamo o girasol
- 1 cucharadita de semillas de sésamo para decorar
- 1 tallo de cebollino picado
Instrucciones:
- En un bol mediano, combine los cubos de pechuga de pollo con la salsa de soja, la maicena y la pimienta negra. Deje marinar mientras prepara los vegetales.
- Caliente un wok o sartén amplia a fuego máximo. Añada una cucharada de aceite y, cuando empiece a humear ligeramente, incorpore el pollo en una sola capa para sellarlo hasta que esté dorado (aproximadamente 3 minutos por tanda).
- Retire el pollo y reserve. En la misma sartén, añada el resto del aceite y saltee las zanahorias y el brócoli durante 2-3 minutos debido a su mayor densidad.
- Incorpore el pimiento rojo y el calabacín. Saltee por 2 minutos más manteniendo el fuego alto para evitar que suelten agua.
- Agregue el ajo picado y el jengibre rallado al final, cocinando solo 30 segundos para evitar que se quemen.
- Reintegre el pollo al wok, mezcle bien para que los jugos se emulsionen con el calor residual y la maicena, creando una glasa brillante.
- Sirva inmediatamente decorando con semillas de sésamo y cebollino fresco.