Ingredientes:

  • 700g de pechuga de pollo cortada en cubos de 2cm
  • 1 cucharada de aceite de oliva
  • 1.5 tazas de piña natural cortada en trozos
  • 0.5 taza de jugo de piña natural sin azúcar
  • 3 cucharadas de salsa de soja baja en sodio
  • 1 cucharada de jengibre fresco rallado
  • 2 dientes de ajo picados finamente
  • 1 cucharada de vinagre de manzana
  • 0.5 cucharadita de sal
  • 0.25 cucharadita de pimienta negra molida
  • 1 cucharadita de semillas de sésamo para decorar
  • 2 cucharadas de cebollín fresco picado

Instrucciones:

  1. Secar el pollo con papel de cocina. La humedad superficial es el enemigo del dorado.
  2. Calentar el aceite en un sartén grande a fuego medio alto hasta que empiece a humear ligeramente.
  3. Sellar los 700g de pollo en tandas. Búscamos un color dorado intenso en todos los lados.
  4. Retirar el pollo y reservar en un plato. Evita que se sobrecocine en este punto.
  5. Saltear los trozos de piña en el mismo sartén hasta que los bordes se caramelicen.
  6. Añadir el ajo y el jengibre. Cocina por 30 segundos hasta que el aroma sea irresistible.
  7. Verter el jugo de piña, la soja y el vinagre de manzana raspando el fondo del sartén.
  8. Reducir la salsa a fuego medio por 5 minutos hasta que espese y brille.
  9. Reincorporar el pollo al sartén. Mezcla bien hasta que cada trozo esté envuelto en seda.
  10. Decorar con sésamo y cebollín justo antes de llevar a la mesa.