Ingredientes:

  • 500 g de pechuga de pollo
  • 5 g de sal fina
  • 2 g de pimienta negra molida
  • 40 ml de zumo de limón recién exprimido
  • 20 ml de aceite de oliva virgen extra
  • 3 g de ajo en polvo

Instrucciones:

  1. Secar las pechugas con papel absorbente. Nota: El agua superficial crea vapor y evita que el pollo se dore
  2. Mezclar en un bowl el zumo de limón, el aceite, el ajo, el orégano y la ralladura.
  3. Sumergir el pollo en la mezcla, masajear bien cada pieza y dejar reposar en la nevera durante 30 minutos. Nota: Aquí es donde ocurre la magia del sabor
  4. Precalentar la freidora de aire a 190 °C durante 5 minutos.
  5. Colocar las pechugas en la cesta sin que se superpongan.
  6. Cocinar a 190 °C durante 6 minutos hasta que veas que los bordes empiezan a sellarse.
  7. Voltear las piezas con pinzas y cocinar otros 6-8 minutos hasta obtener un color dorado intenso.
  8. Retirar el pollo y cubrir con papel aluminio de forma holgada.
  9. Dejar reposar durante 5 minutos antes de servir. Nota: Los jugos se redistribuyen y el centro queda aterciopelado