Ingredientes:
- 5 huevos grandes a temperatura ambiente
- 200 g de azúcar blanca granulada
- 190 g de harina de trigo todo uso tamizada
- 7 g de polvo de hornear
- 80 ml de leche entera
- 10 ml de esencia de vainilla pura
- 1 g de sal fina
- 354 ml de leche evaporada
- 397 g de leche condensada
- 240 ml de crema de leche (35% grasa)
- 15 ml de ron añejo
- 480 ml de crema para batir muy fría para la cobertura
- 40 g de azúcar glass
- 5 g de canela en polvo
- 100 g de fresas frescas para decorar
Instrucciones:
- Precalentar el horno a 175°C (350°F) y engrasar ligeramente un molde de 23x33 cm.
- Separar las claras de las yemas. Batir las claras a punto de nieve con la mitad del azúcar. En otro bol, batir las yemas con el resto del azúcar hasta que estén pálidas y espesas.
- Incorporar la harina tamizada con el polvo de hornear y la leche entera en la mezcla de yemas, incorporando con suavidad.
- Integra las claras batidas a la mezcla anterior usando movimientos envolventes. No uses la batidora aquí, queremos aire, no un puré.
- Verter en el molde y hornear por 30 minutos o hasta que un palillo salga limpio.
- Mientras el bizcocho se hornea, mezclar la leche evaporada, la leche condensada, los 240ml de crema de leche y el ron.
- Al retirar el bizcocho del horno, perforar toda la superficie con un tenedor mientras aún está tibio. Verter la mezcla de leches fría uniformemente.
- Refrigerar durante al menos 4 horas para permitir la absorción capilar controlada.
- Batir la crema fría con el azúcar glass hasta formar picos firmes. Cubrir el pastel, espolvorear canela y decorar con frutas frescas antes de servir.