Ingredientes:

  • 500 g de harina de trigo de fuerza
  • 300 ml de agua a temperatura ambiente
  • 10 g de sal fina
  • 7 g de levadura seca
  • 1 cucharadita de malta o azúcar
  • 25 g de grasa de cerdo o mantequilla pomada

Instrucciones:

  1. En un bol grande, mezcla los 500 g de harina con los 7 g de levadura y la cucharadita de malta.
  2. Haz un hueco en el centro y vierte los 300 ml de agua poco a poco, integrando con una cuchara o la mano.
  3. Agrega los 10 g de sal en los bordes para que no toque la levadura de golpe. Nota: Esto evita que la sal inhiba la acción inicial de la levadura.
  4. Incorpora los 25 g de grasa de cerdo y empieza a amasar enérgicamente sobre la mesa.
  5. Amasa durante 10 minutos hasta que la masa esté lisa y elástica. Si se pega, no añadas más harina; sigue amasando hasta que se despegue sola.
  6. Forma una bola y déjala levar en un bol aceitado, tapada con un paño húmedo, por 1 hora en un lugar cálido.
  7. Desgasifica la masa presionando suavemente con los puños y divídela en 10 porciones de unos 80-90 g cada una.
  8. Estira cada porción formando un rectángulo y enróllalo sobre sí mismo para crear un cilindro alargado de unos 12-15 cm.
  9. Coloca los panes en una bandeja con papel de horno, dejando espacio entre ellos.
  10. Tapa y deja levar por otros 45 min hasta que doblen su tamaño.
  11. Precalienta el horno a 200°C (400°F).
  12. Con una cuchilla muy afilada, haz un corte longitudinal profundo en el centro de cada pan.
  13. Hornea durante 15 minutos hasta que el pan suene hueco al golpearlo por debajo.
  14. Saca del horno y deja enfriar sobre una rejilla para que la base no se humedezca.