Ingredientes:
- 500g de pechuga de pollo limpia
- 60g de queso crema
- 1 pizca de sal fina
- 1/2 cucharadita de pimienta blanca molida
- 1/2 cucharadita de ajo en polvo
- 100g de harina de trigo común
- 2 huevos grandes (L)
- 15ml de leche
- 150g de pan rallado panko
- 40ml de aceite de oliva suave (absorción estimada)
Instrucciones:
- Trocea los 500g de pechuga en cubos pequeños para no forzar la máquina.
- Introduce el pollo en la procesadora junto con los 60g de queso crema, la sal, la pimienta blanca y el ajo en polvo.
- Pulsa varias veces hasta obtener una masa maleable pero con algo de textura. Nota: No busques un puré líquido, queremos que se sienta la fibra del pollo.
- Con las manos humedecidas, forma pequeñas porciones del tamaño de una nuez y aplástalas ligeramente.
- Prepara tres cuencos: uno con la harina, otro con los 2 huevos batidos con los 15ml de leche, y el último con el panko.
- Pasa cada pieza por la harina, sacudiendo el exceso con suavidad.
- Sumerge en la mezcla de huevo y leche asegurando que no queden huecos secos. Nota: La leche ayuda a que el huevo penetre en los recovecos de la harina.
- Presiona firmemente sobre el panko para que las escamas se claven en la masa.
- Calienta los 40ml de aceite de oliva en la sartén a fuego medio alto.
- Cocina los nuggets durante 3 o 4 minutos por cada lado hasta que luzcan un dorado ámbar profundo.
- Escurre sobre una rejilla metálica en lugar de papel de cocina. Nota: El papel genera vapor que ablanda la base del nugget; la rejilla permite que el aire circule.