Ingredientes:
- 600 g de pechuga de pollo, cortada en cubos pequeños
- 500 g de espinacas frescas, lavadas y troceadas
- 30 ml de aceite de oliva virgen extra
- 2 dientes de ajo, finamente picados
- 10 g de sal
- 2 g de pimienta negra molida
- 50 g de mantequilla sin sal
- 60 g de harina de trigo
- 800 ml de leche entera, tibia
- 2 g de nuez moscada rallada
- 250 g de láminas de pasta para lasaña (precocidas)
- 300 g de queso mozzarella rallado
- 50 g de queso parmesano rallado
Instrucciones:
- Calentar el aceite en la sartén a fuego medio-alto. Añadir el pollo y saltear hasta que esté sellado y tenga un color dorado claro.
- Incorporar el ajo picado y cocinar por 1 minuto evitando que se queme.
- Añadir las espinacas troceadas. Remover constantemente hasta que reduzcan su volumen y se integren con el pollo. Salpimentar y retirar del fuego.
- Derrite la mantequilla en el cazo. Agregar la harina y cocinar durante 2 minutos para eliminar el sabor a crudo sin dejar que se oscurezca.
- Verter la leche tibia gradualmente, batiendo enérgicamente con las varillas para evitar grumos.
- Cocinar a fuego lento hasta que la salsa espese y cubra el dorso de una cuchara. Finalizar con la nuez moscada y la sal.
- Montar la lasaña en la fuente: colocar una base de bechamel, seguida de una capa de pasta, el relleno de pollo y espinacas, y más bechamel, repitiendo el proceso.
- Cubrir la última capa con el queso mozzarella y el queso parmesano rallado.
- Hornear durante 80 minutos hasta obtener un gratinado de color caoba intenso y la pasta esté cocida.