Ingredientes:

  • 500 g de almidón de maíz (Maicena)
  • 395 g de leche condensada
  • 200 g de mantequilla sin sal a temperatura ambiente
  • 1 unidad de yema de huevo
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla
  • 1 pizca de sal fina

Instrucciones:

  1. Bate la mantequilla pomada con la yema de huevo en un bol grande. Nota: Busca una consistencia de crema suave sin grumos de grasa visibles.
  2. Incorpora la leche condensada y el extracto de vainilla suavemente. Hasta que veas una emulsión brillante y uniforme.
  3. Añade la pizca de sal para activar las papilas gustativas antes de los secos.
  4. Vierte el almidón de maíz tamizado poco a poco sobre la mezcla líquida. Nota: El tamizado evita pequeñas esferas de aire seco que arruinan la textura.
  5. Mezcla con una espátula realizando movimientos envolventes. Hasta que el polvo desaparezca y se forme una masa que no se pegue a los dedos.
  6. Forma esferas del tamaño de una nuez (aproximadamente 20 gramos cada una).
  7. Coloca las esferas en la bandeja dejando 2 pulgadas de separación entre ellas.
  8. Presiona ligeramente cada bolita con un tenedor para crear el patrón clásico. Hasta que veas las marcas marcadas pero sin que la masa se agriete en los bordes.
  9. Hornea a 325°F (160°C) durante exactamente 12 minutos. Hasta que la base esté apenas dorada y la superficie permanezca blanca y firme.
  10. Retira del horno y deja reposar en la bandeja 5 minutos antes de moverlas. Nota: Salen muy blandas y se endurecen al bajar la temperatura.