Ingredientes:
- 1 calabaza mediana (aprox. 800 g)
- 15 ml de aceite de oliva virgen extra
- 2 g de sal marina
- 1 g de pimienta negra molida
- 100 g de queso ricotta
- 50 g de queso parmesano rallado
- 60 g de espinacas frescas picadas
- 50 g de cebolla blanca finamente picada
- 1 diente de ajo laminado
- 2 g de nuez moscada
- 10 ml de aceite de oliva
Instrucciones:
- Precalentar el horno a 200°C. Cortar la calabaza por la mitad longitudinalmente y retirar las semillas con una cuchara.
- Realizar cortes superficiales en forma de rombo en la pulpa, cuidando de no atravesar la piel.
- Pincelar con aceite de oliva, salpimentar y colocar las mitades boca abajo sobre papel vegetal.
- Hornear durante 20-25 minutos hasta que la pulpa esté tierna y dorada.
- Mientras tanto, saltear la cebolla y el ajo en una sartén con aceite hasta que estén traslúcidos.
- Añadir las espinacas y cocinar solo hasta que reduzcan su tamaño.
- Extraer la calabaza del horno y retirar aproximadamente el 30% de la pulpa cocida con una cuchara.
- En un bol, mezclar la pulpa extraída con el queso ricotta, la nuez moscada y el salteado de espinacas hasta obtener una masa homogénea.
- Rellenar las cavidades de la calabaza con la mezcla preparada, presionando ligeramente.
- Cubrir la parte superior con el queso parmesano rallado.
- Regresar al horno en modo grill o calor superior durante 10-12 minutos, hasta que el queso forme una costra dorada.