Ingredientes:

  • 250 g de coco rallado fino
  • 395 g de leche condensada
  • 5 ml de esencia de vainilla natural
  • 300 g de chocolate semiamargo (mínimo 55% de cacao)
  • 10 g de aceite de coco

Instrucciones:

  1. Mezclar el coco con la leche condensada y la vainilla en un bol grande. Usa una espátula de silicona para integrar todo hasta que no veas polvo seco.
  2. Reposar la masa en la nevera durante 20 minutos. Hasta que la mezcla esté firme y no se pegue excesivamente a tus dedos.
  3. Formar pequeñas bolas o cilindros con las manos. Si la masa se calienta, vuelve a meterla al frío unos minutos.
  4. Congelar los núcleos de coco ya formados durante 15 minutos. Hasta que se sientan sólidos al tacto; esto facilita el baño de chocolate.
  5. Picar los 300 g de chocolate semiamargo en trozos muy pequeños para un fundido uniforme.
  6. Fundir el chocolate con el aceite de coco al baño maría. Hasta que esté aterciopelado y caiga en hilo continuo desde la cuchara.
  7. Sumergir cada núcleo de coco en el chocolate usando un tenedor. Escurre el exceso dando golpecitos suaves contra el borde del bol.
  8. Colocar sobre papel encerado y dejar enfriar a temperatura ambiente. Hasta que la cobertura se vuelva opaca y endurezca completamente.