Ingredientes:

  • 450 g de arroz blanco cocido
  • 30 ml de aceite vegetal neutro
  • 100 g de zanahoria
  • 100 g de guisantes
  • 100 g de pimiento rojo
  • 50 g de cebollino
  • 15 g de ajo
  • 10 g de jengibre
  • 45 ml de salsa de soja
  • 15 ml de aceite de sésamo tostado
  • 5 g de azúcar blanca
  • 2 g de pimienta blanca molida

Instrucciones:

  1. Realizar la mise en place: cortar los vegetales en tamaños uniformes (brunoise). Mezclar en un cuenco la salsa de soja, el azúcar y la pimienta blanca. Separar los granos de arroz frío con las manos o un tenedor para evitar grumos.
  2. Calentar el aceite vegetal en un wok o sartén amplia hasta que empiece a brillar. Añadir el ajo y el jengibre picados, cocinando durante 30 segundos hasta que suelten su aroma.
  3. Incorporar la zanahoria y el pimiento rojo. Saltear vigorosamente durante 3 minutos hasta que estén tiernos pero vibrantes. Añadir los guisantes al final de este proceso.
  4. Subir el fuego al máximo e incorporar el arroz frío. Dejar reposar unos segundos sobre el metal sin remover constantemente para lograr que los granos se doren y caramelicen.
  5. Verter la mezcla de salsa de soja sobre el arroz y saltear rápidamente hasta que el líquido se absorba y el arroz esté uniformemente coloreado.
  6. Retirar del fuego e incorporar el aceite de sésamo tostado y el cebollino picado para preservar sus aromas volátiles.