Ingredientes:
- 180 g de quinoa blanca, lavada
- 360 ml de agua
- 400 g de garbanzos cocidos y muy bien escurridos
- 15 ml de aceite de oliva virgen extra
- 5 g de pimentón dulce
- 2 g de sal fina
- 45 g de tahini
- 15 ml de zumo de limón recién exprimido
- 10 ml de agua tibia
- 1 g de pimienta negra molida
- 60 g de espinacas baby
- 100 g de pepino cortado en cubos de 1 cm
- 100 g de tomates cherry cortados por la mitad
- 30 g de semillas de sésamo tostadas
Instrucciones:
- Precalentar el horno a 200°C. Mezclar los garbanzos escurridos con el aceite de oliva, el pimentón y la sal en un bol. Extender en una bandeja y hornear durante 20 minutos hasta que estén dorados y secos.
- Colocar la quinoa y el agua en una olla. Llevar a ebullición, reducir el fuego al mínimo, tapar y cocinar durante 12-15 minutos hasta que el agua se absorba y el grano germine.
- En un recipiente pequeño, batir el tahini con el zumo de limón y la pimienta negra. Agregar el agua tibia gota a gota mientras se bate hasta obtener una textura sedosa y brillante.
- Dividir la quinoa cocida en dos bowls. Añadir encima las espinacas baby, el pepino y los tomates cherry. Agregar los garbanzos crujientes y decorar con semillas de sésamo tostadas y el aderezo de tahini.