Ingredientes:
- 3 plátanos grandes muy maduros (aprox. 400g)
- 500g de fresas frescas desinfectadas y sin hojas
- 15ml de jugo de limón amarillo
- 360g de leche evaporada
- 190g de leche condensada
- 1 cucharada de extracto de vainilla real
- 1 pizca de canela en polvo
- 1 litro de agua purificada fría
- 450g de cubos de hielo
- 100g de fresas adicionales picadas en cubitos
Instrucciones:
- Limpiar las fresas. Lava los 500g de fresas con agua fría y desinféctalas. Quita las hojas verdes solo después de lavarlas para que no absorban agua innecesaria.
- Preparar el plátano. Pela los 3 plátanos grandes y córtalos en trozos medianos. Nota: si tienen puntos negros en la pulpa, retíralos para que el color final sea impecable.
- Licuar la base frutal. Coloca las fresas, el plátano y los 15ml de jugo de limón en la licuadora. Procesa hasta que no veas semillas grandes ni trozos de fruta.
- Añadir los lácteos. Vierte los 360g de leche evaporada y los 190g de leche condensada en la licuadora junto con la vainilla y la canela.
- Emulsionar la mezcla. Licúa por 30 segundos más a velocidad media. Nota: esto asegura que la grasa de las leches se una a la fibra de la fruta.
- Preparar la jarra. En tu jarra grande, vierte el litro de agua purificada fría.
- Integrar las bases. Añade la mezcla de la licuadora al agua y remueve suavemente con un batidor de globo o una cuchara larga hasta que el color sea uniforme.
- Enfriar con hielo. Incorpora los 450g de cubos de hielo con cuidado para no salpicar.
- Decorar y servir. Agrega los 100g de fresas picadas en cubitos sobre la superficie.
- Reposo rápido. Deja asentar la mezcla un minuto antes de servir en vasos altos.